La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) resaltó los importantes progresos conseguidos por la República Dominicana en la batalla contra el hambre, indicando que el país podría salir del conocido “mapa del hambre” en 2026 si continúa con la mejora de sus datos sobre seguridad alimentaria. No obstante, la entidad también alertó sobre los problemas persistentes relacionados con la obesidad en adultos y el sobrepeso en niños, situaciones que necesitan ser atendidas con urgencia en el sector de la salud pública.
Disminución del hambre en los últimos diez años
Según la información expuesta en la conferencia «Estado de la Seguridad Alimentaria Global, Regional y Nacional, Factores Impulsores para la Erradicación del Hambre y la Pobreza», la República Dominicana disminuyó los índices de hambre del 11.6 % durante el período 2010-2012 al 3.6 % entre 2022-2024. Este avance sitúa al país entre los que han alcanzado mayores progresos en la región recientemente.
La FAO destacó que si se mantiene este ritmo y se presentan condiciones climáticas y económicas favorables, el país podría lograr su salida definitiva del mapa del hambre el año próximo. Además, la inseguridad alimentaria, tanto moderada como grave, disminuyó del 55 % en 2018-2020 al 43.8 % en 2022-2024, lo cual muestra avances en el acceso de la población a los alimentos esenciales.
Políticas públicas y programas sociales como motores del cambio
Durante la ceremonia, el presidente Luis Abinader resaltó los resultados mostrados, subrayando que al comenzar su administración, el porcentaje de subalimentación estaba en un 8.7 %, y actualmente es del 3.6 %. Entre las iniciativas realizadas, mencionó el refuerzo del programa Hambre Cero, la ampliación de los restaurantes populares, el incremento en la cobertura de alimentación escolar mediante el Instituto Nacional de Bienestar Estudiantil (Inabie) y la mejora en el salario real de los trabajadores.
Estos factores, junto con la implementación de programas de protección social y un incremento en la producción agrícola, han permitido sostener el poder adquisitivo de los hogares y garantizar un acceso más amplio a alimentos nutritivos.
Disponibilidad y costo de las dietas saludables en la nación
La FAO subrayó que el acceso a dietas saludables continúa siendo un reto global, sobre todo tras la pandemia que encareció el costo de alimentos diversos. En el caso de la República Dominicana, el 23 % de la población no pudo costear una dieta saludable en 2024, cifra inferior al promedio regional de 27.4 %.
Una alimentación equilibrada, señalaron los especialistas, no solo consiste en cumplir con el consumo de calorías mediante cereales; también debe incorporar proteínas, frutas, verduras, carnes y pescados que aseguren un balance nutricional. En este sentido, los salarios reales en el país han aumentado superando la inflación, permitiendo que más individuos tengan acceso a este tipo de dieta.
Obesidad y exceso de peso: los retos actuales
Aunque se han logrado avances en la lucha contra el hambre, la FAO alertó sobre el incremento de la obesidad en los adultos, que ya asciende a casi el 30% en la República Dominicana. Este dato es alarmante, debido a que supone un riesgo elevado de padecer enfermedades no transmisibles, como la diabetes y problemas cardiovasculares.
En relación con el sobrepeso infantil, la proporción en la nación fue del 7.5 % en 2024, un número inferior al promedio regional del 8.8 %. A pesar de esto, se subrayó la importancia de acelerar las políticas públicas para disminuir estas cifras. Los expertos mencionaron que es necesario modificar los hábitos de consumo y aumentar la educación nutricional para evitar que esta cuestión de salud siga creciendo.
El mandatario Abinader también destacó la relevancia de tratar este problema, enfatizando que se deben tomar acciones inmediatas frente a la obesidad debido a los efectos que tiene en la salud de las personas.
Una perspectiva dual sobre la seguridad alimentaria en República Dominicana
La República Dominicana vive actualmente una situación dual: por un lado, ha logrado progresos continuos en disminuir el hambre y mejorar la seguridad alimentaria, con el potencial de salir del mapa del hambre en 2026; por otro lado, necesita abordar de manera prioritaria el incremento de la obesidad y el sobrepeso, que suponen un reto cada vez mayor para el sistema de salud.
El objetivo del país es ahora fortalecer sus avances en seguridad alimentaria, mientras fomenta políticas que promuevan hábitos alimenticios saludables, centrándose en la educación, la prevención y el acceso a productos nutritivos para todos los habitantes.